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Mentoring

Mentoring
Mentoring: práctica que contribuye al crecimiento personal y profesional, así como también del mentor.

A diferencia del coach,

“El mentor se tiene que involucrar, dar su opinión en base a su mayor experiencia y conocimiento, pero teniendo claro que su misión es aconsejar, no dirigir. Al final es el mentee quien debe tomar sus propias decisiones”.

Por mucha formación que se imparta, el tener un ejemplo a seguir dentro de la casa, un modelo en el que te puedas apoyar y pedir consejo, es fundamental para el desarrollo profesional de las personas.

La mejor inversión que puedes hacer con tu equipo es ayudarlo a crecer. Es un modelo de servicio, que además de ser más divertido que el que sólo persigue producir, también es más eficaz, ya que cuanto más ayudas a tu gente a desarrollarse, mejores resultados se logran.

La experiencia laboral no garantiza la capacidad de enseñar.

Las habilidades de comunicación, la escucha activa, el rigor, el interés y el buen manejo de las inquietudes y expectativas de sus mentees, es el equipamiento básico de todo buen mentor. Obviamente, una carrera larga y rica en experiencias es un valor en alza.

“Uno de los mayores errores que puede cometer un mentor es la transferencia de experiencia desactualizada, vivencias que ya no corresponden con las circunstancias del momento, que no le servirán de nada al mentee”.

Hay algo de altruismo en el Mentoring, especialmente cuando se produce fuera del ámbito de la propia empresa.

Ayuda a emprender

Otro terreno en el que el auxilio desinteresado de un mentor es muy apreciado es el emprendimiento. Para una startup acelerar el proceso de aprendizaje es clave porque se está jugando su dinero y su futuro. Habilidades, estrategias y conocimientos son las áreas que más trabajan los mentores con estos jóvenes empresarios.

El Mentoring para emprendedores requiere un enfoque muy práctico. Muchos de ellos están tan enamorados de sus proyectos que no son capaces de ver más allá. Necesitan la perspectiva de alguien con más experiencia que les abra los ojos y les haga pensar.

Las empresas suelen ser flexibles en cuanto a la forma y modo en que el mentor y mentorizado se relacionan, aunque los binomios que funcionan mejor son aquellos en los que hay un contacto fluido, se recomienda a los emprendedores que tengan más de un mentor a lo largo del proceso, incluso simultáneamente, ya que esto les ayuda a contrastar opiniones y a abordar distintas temáticas.

Hay compañías que facilitan a sus empleados cambiar de mentor en función de sus necesidades, si bien no se opone si la relación es productiva, siga siendo el mismo a lo largo de toda la trayectoria del profesional en la organización. Al fin y al cabo, se persigue que esa idea de modelo, inspirador y transmisor de los valores de la empresa perdure en el mentee.