
1. Tener una lista de objetivos
Haz una lista de objetivos semanales, mensuales, y anuales: piensa si tus objetivos reflejan lo que te gusta y en lo que realmente eres bueno, y cuál es el propósito que hay detrás de cada actividad que realizas para lograrlos.

2. Medir los resultados, no el tiempo
La cantidad de horas de trabajo no necesariamente refleja tu productividad: el verdadero reto es conseguir resultados y mejorar con el tiempo.

3. No prestar atención a las nimiedades
Debes tener criterio para seleccionar los asuntos y las personas que son relevantes, cumplir de inmediato con lo que se espera de ti, y enfocarte en tu crecimiento profesional.

4. Empezar por el final, no por el principio
Tener una visión de los resultados finales y realizar una investigación preliminar para formular conclusiones provisionales te permitirá avanzar y tener una perspectiva más amplia.

5. Tomar tiempo para pensar
Procura tener un margen de tiempo disponible para analizar las cosas con calma: cuando miras algo por segunda vez puedes apreciar los detalles desde otro ángulo.

6. Aprovechar mejor el tiempo
Una de las claves para incrementar tu productividad es eliminar los elementos de tu rutina diaria que te hacen perder tiempo.

7. Estar en casa
Trabaja intensamente durante tu horario y vete a casa temprano: estar con tu familia y las personas que son importantes para ti aumentará tu motivación para trabajar.