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Los trabajos del futuro en América Latina

Algunas estimaciones indican que cerca del 50% de los empleos que hoy existen serán ocupados por máquinas.

Debe apostar a la formación de su población joven

En AL hay unas 285 millones de personas empleadas, aunque ese número puede cambiar drásticamente en los próximos años y no sólo por razones demográficas. Este cambio tiene más que ver con los frenéticos avances tecnológicos que están provocando transformaciones profundas en la ejecución del trabajo y que, al mismo tiempo, hacen tambalear a muchas ocupaciones actuales. Algunas estimaciones indican que cerca del 50% de los empleos que hoy existen serán ocupados por máquinas y esto podría ser aún más acentuado en AL.

La preocupación por la automatización del trabajo

AutomatizaciónA finales del siglo XVIII apareció en Inglaterra un movimiento de artesanos (los luditas) que se opuso activamente a la utilización de telares mecánicos en la industria textil. Hoy el cambio podría ser aún más drástico: la cantidad de empleos automatizables crece de manera significativa para abarcar no sólo a la agricultura y la industria, sino también el sector de servicios.

La automatización es cada vez mayor en las tareas repetitivas y predecibles, es decir, rutinarias. Como ejemplo, varias actividades de soporte administrativo, que requieren habilidades cognitivas pero son en esencia rutinaria y que fueron computarizadas, al igual que otras de tipo más manual pero también repetitivas como las que realiza un tornero. Procesos que aceleran una reducción en el tiempo que las computadoras necesitan para realizar un cálculo (la “Ley” de Moore), lo cual permite que las tareas rutinarias puedan ser ejecutadas por máquinas a un coste cada vez más bajo. Pero al mismo tiempo, muchas ocupaciones de calificación baja y alta, pero no rutinarias ganan preponderancia relativa. La digitalización está reduciendo el empleo.

Hay ejemplos importantes

SistemasLos cálculos contables hoy son eficientemente realizados por softwares de hojas de cálculo, las máquinas no son capaces de sustituir el trabajo humano en ciertas tareas de baja cualificación (como la limpieza de una oficina). Por ello, estas ganan participación relativa en el empleo. Hay ocupaciones que requieren mayores niveles de cualificación y son altamente complementarias con las máquinas (ejemplo los ingenieros programadores), que no están amenazadas por la tecnología, sino más bien todo lo contrario. ¿Hay profesiones «seguras»?

Esta polarización de las ocupaciones ya se hizo presente en los países ricos y es incipiente en América Latina donde el riesgo de automatización es creciente

Para evitar la pérdida de puestos de trabajo, la región debe comenzar a fortalecer en su población las habilidades que son importantes para actividades no rutinarias. Sin embargo, los avances recientes en inteligencia artificial también amenazan a este tipo de ocupaciones. Ante este panorama tan complejo, resulta crucial repensar la inversión en capital humano que llevan adelante los países, para redirigir los esfuerzos hacia la formación de habilidades más diversas, que permitan a las personas adaptarse a los nuevos escenarios tecnológicos.

Fomentar la creatividad y el uso de la intuición, en combinación con buenas habilidades interpersonales y motoras, debería ser una prioridad en la agenda de políticas públicas.

En el Banco de Desarrollo de América Latina debe ser fundamental reforzar la formación en estos tres dominios de habilidades:

Cognitivo

Cognitivas

Socioemocionales

Físicas

La formación de estas habilidades es un proceso lento, que si bien se extiende hasta la adultez, tiene como momentos cruciales las dos primeras décadas de la vida.

Situación de AL en el entorno de las habilidades cognitivas y no cognitivas

  • Los jóvenes latinoamericanos de 15 años, más del 60% no alcanza estándares mínimos de alfabetización en matemáticas, mientras que esa fracción es solo del 23% para el promedio de la OCDE.
  • En cuanto a aspectos socioemocionales, el RED 2016 señala problemas relacionados a las capacidades de perseverancia, concentración y atención de los jóvenes en América Latina. (Informe PISA 2015).
  • AL debe invertir inteligentemente y apostar por su todavía joven población para poder adelantarse a los desafíos tecnológicos que impondrán los trabajos del futuro. Ejercicio que será imprescindible para que la región se suba al tren de la modernidad y aproveche al máximo los avances tecnológicos que están revolucionando a nuestro mundo.

Fuente: El País