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13 preguntas y sus respuestas entorno a los sismos para RH

13 preguntas sismo RH

1.
¿Se pueden predecir los terremotos?

No porque los procesos físicos que producen un sismo son muy complejos y en ellos intervienen muchas variables, como la cantidad de esfuerzos que se acumulan en el subsuelo. Y pueden tener muchas causas muy distintas entre sí: la interacción de varias placas tectónicas, el vulcanismo, la aparición de cavernas subterráneas, el colapso de una mina o incluso una explosión nuclear.

2.
¿No se pueden medir esos esfuerzos para predecir el temblor?

La profundidad a la que han ocurrido los 3 últimos sismos en México es superior a los 50 km y el pozo más profundo que jamás ha podido perforar el hombre es de aproximadamente de 18 km. Estamos muy lejos de poder llegar con instrumento de medida a las profundidades a las que se producen muchos terremotos.

3.
¿La ciencia que tan cerca esta de poder anticipar los terremotos?

Lejos ya que son procesos complejos, más allá de la incapacidad de medir a determinada profundidad y con el conocimiento científico y tecnología actuales es imposible.

4.
Se pueden identificar en cambio, zonas de peligro como el pacífico mexicano (Oaxaca o Guerrero, por ejemplo)

En la zona tectónica donde ocurrió este segundo sismo ya se habían producido en el pasado varios terremotos de una magnitud más o menos similares. En 1999 ocurrieron 2 muy cerca. Y se esperaba que hubiese otro sismo ahí.

5.
¿Por qué los esfuerzos de detección estaban más enfocados a la costa del Pacífico y no tanto al centro del país?

La sismicidad en México está dominada por las placas oceánicas de Rivera y Cocos. La zona donde tuvo epicentro del primero de esta serie de tres terremotos y donde ocurren la mayor parte de los sismos.

6.
¿Debería haber más sismógrafos que detecten terremotos en el centro del país?

La discusión científica fuerte sobre si realmente vale la pena instalar más sensores en la zona en la que ocurrió el segundo terremoto o no. Se pueden instalar más, pero la duda es si vale la pena destinar los esfuerzos a tener dos o tres segundos más de anticipación. Cualquier segundo de más va a ser útil.

7.
¿Hay margen de mejorar el sistema de alertas?

En los tres casos, las alertas funcionaron bien: no hubo fallas mecánicas. Se pueden mejorar uno o dos segundos con el algoritmo, pero el problema es que ya en sí mismo es muy eficiente. Y, para eso, se requiere investigación, mejorar la electrónica, el firmware, el ancho de banda… Tecnológicamente es francamente complejo y la mejora completa, incluso poniendo más sensores, es de unos tres segundos. El debate es: ¿le invertimos a eso o en mejorar nuestras construcciones?

8.
¿Qué es lo qué seria de mayor utilidad?

Hacer ambas cosas, claro, es una cuestión de recursos e inversión y se tiene gran margen de mejora en las construcciones. El reglamento de construcción ha mejorado muchísimo desde el terremoto de 1985:

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Las estructuras son mucho menos vulnerables desde el punto de vista sismológico.

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Es francamente muy bueno y eso fue un aprendizaje del ‘85. El problema es la observancia, la supervisión: que se cumpla ese reglamento.

s

En ninguno de los tres sismos [el del día 7, 19 y 24 de septiembre] se superaron los umbrales de la normativa actual.

9.
¿Si todos los edificios lo hubiesen cumplido, ninguno habría colapsado?

Depende de muchas otras cosas, como que la casa estuviese en una zona que geotécnicamente, tuviera ya alguna falla previa. Pero al menos podemos decir que no habría habido tantos edificios dañados.

10.
¿Guardan alguna relación el sismo del día 7 y 19 de septiembre?

Se han producido en un periodo de tiempo muy corto…

No guardan ninguna relación, es coincidencia en el tiempo. Como es una absoluta coincidencia que el segundo se haya producido el mismo día del mismo mes que en 1985. La temporada de sismos comienza el 1 de enero y termina el 31 de diciembre, no hay fechas más probables que otras. Los temblores han ocurrido desde hace millones de años y van a seguir ocurriendo. Es importante que se sepa que va a haber sismos pequeños, intermedios y grandes. Y que tenemos que estar preparados para ello. No sabemos cuándo, ni dónde, ni de qué tamaño será el próximo, pero sabemos que lo va a haber.

11.
La mayoría de edificios derrumbados en la Ciudad de México, sobre todo aquellos situados en las colonias Roma y Condesa

¿Son áreas suficientemente seguras para ser habitadas?

Sí lo son seguras, pero depende mucho de si los edificios se construyeron antes o después de 1985, porque en esas dos colonias muchos edificios son previos a esa fecha. El nuevo reglamento toma en cuenta que estas zonas tienen modos propios de vibración del suelo.

12.
RH hace frente quizá por primera vez al desafío a rumores y noticias de estas fallas

Tras estos últimos temblores se han multiplicado, además, las teorías del fin del mundo como consecuencia de supuestos “megaterremotos”.

¿Qué decir a todo lo que llega por redes sociales de estas noticias falsas?

Informar a la gente con la verdad y desde las instituciones oficiales, que es desde donde se estudia estos fenómenos con toda seriedad. En Facebook está la página del servicio sismológico nacional y lo único que hacer es decir la verdad. Los sismos no se pueden predecir, no tienen nada que ver con los huracanes ni con las explosiones solares. Las coincidencias que se encuentren son por puro azar. Pero el problema va más allá: muchos de estos mensajes, desafortunadamente apócrifos y redactados por charlatanes, pueden gozan de credibilidad.

13.
¿Se invierte suficiente en investigación sismológica en México?

La investigación en general, y la sismología en particular necesitan más recursos.

#Verificado19S es una plataforma digital que verifica y organiza información para hacer más eficiente la respuesta ciudadana tras el sismo del 19 de septiembre pasado.

Invitamos a la gente a que haga suya la plataforma con la elaboración de reportes. El trabajo de los verificadores voluntarios es fundamental para su funcionamiento.